Instalación textil suspendida de Victoria Cantarelli
Obra actual

Lo que
permanece

Hay imágenes que permanecen, aun cuando pareciera que empiezan a desaparecer.

Trabajo con telas, capas, transparencias y luz. Mis obras no se revelan de una sola vez: cambian con la distancia, el desplazamiento y con aquello que puede verse a través de la trama.

Me interesa ese instante en que una presencia comienza a desvanecerse para empezar a develar lo que viene. Permanece como una huella, memoria o un silencio que todavía habita el espacio.

Vista lateral de una instalación textil
Detalle de trama, transparencias y capas
Detalle vertical de una presencia arbórea
Obra destacada

Apenas

La iluminación posterior transforma la obra y permite dejar que aparezcan nuevas profundidades.

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Aunque la imagen se transforma,
hay una presencia que siempre regresa:

El árbol

Antes de convertirse en tramas, transparencias y luz, el árbol fue para mí una forma de llegar a tierra.

Obra arbórea en tonos naturales
Obra Se vuelve
Historia

Durante años viví con una sensación permanente de movimiento, como si la tierra nunca terminara de quedarse quieta.

Cuando empecé a pintar, aparecieron mujeres en el agua. Así me sentía, atravesada por una experiencia que todavía no podía nombrar del todo.

Hasta que comprendí que necesitaba pedirle al universo algo esencial: llegar a tierra.

Entonces aparecieron los árboles. Y entre ellos, los abedules.

No llegaron como un motivo elegido de antemano. Llegaron como una forma de sostén y de arraigo.

Con el tiempo fueron perdiendo definición, volviéndose más abstractos y silenciosos. Siempre ahí.

Mujer bajo una ola, obra de la serie Desembarco
Desembarco
Desembarco

Un camino
de regreso

Durante seis años conviví con el Síndrome del Mal de Desembarco (MdDS), una enfermedad que me provocaba una sensación continua de mareo, inestabilidad y movimiento.

Me atendí con los mejores especialistas hasta que desde Estados Unidos me informaron que no tenía cura. Creí derrumbarme.

Sin embargo, algo en mí se negó a aceptar que aquella experiencia fuera definitiva. Decidí ir a lo más profundo de mi Ser, para encontrarme.

La pintura, la escritura, mi determinación y confianza, y distintas ayudas fueron trazando un camino de regreso, como iluminándolo.

Cuando finalmente logré sanar, escribí Desembarco. Un libro que logró convertir lo vivido en testimonio y también en ofrenda: compartir con otros aquello que había aprendido durante el recorrido.

No como una respuesta cerrada, sino como una posibilidad.

Instalación Malbec iluminada

Un recorrido por la última muestra

Victoria Cantarelli rodeada de sus obras
Sobre mí

Soy Victoria Cantarelli, artista visual y escribana pública.

Mi práctica artística comenzó durante una experiencia prolongada de enfermedad que transformó profundamente mi manera de percibir el cuerpo, el movimiento y el paisaje.

A lo largo de los años, mi obra pasó de la pintura figurativa a una investigación cada vez más abstracta y espacial, centrada en el paisaje, los árboles, la memoria y la percepción.

Actualmente trabajo con telas, capas, transparencias y luz. Me interesa alejarme de la imagen fija para construir un territorio inestable, donde lo visible nunca se da completo. A través de capas superpuestas de tela y gestos pictóricos orgánicos, la imagen se construye y se disuelve al mismo tiempo, según la distancia, el movimiento del espectador y aquello que puede verse a través de la materia. Algo insiste en aparecer y desaparecer.

Mi formación como coach ontológica también forma parte de este recorrido y de mi búsqueda por acercarme a una expresión cada vez más auténtica.